Nueva Guia  

EDITORIAL

La crisis agudiza el año nuevo

Finalizamos un año nefasto a todas las luces, especialmente para el ciudadano de la calle, un año donde nos ha caído de sopetón una impresionante tormenta financiera debido a la mala gestión de nuestros gobernante y en especial, de aquellos que dirimen las fianzas de los países. A los españoles nos ha llegado de repente una grave crisis que está desembocando en situaciones catastróficas para muchas familias que, de repente, se han visto en el paro y con una serie de créditos a cuestas que resultarán muy difíciles de llevar.

Sin embargo, todos los esfuerzos de los gobiernos (nacional y autonómicos) se centran en salir al auxilio de aquellos que menos debían padecerlas. Las entidades bancarias, que siempre han jugado con el dinero de los ciudadanos, arriesgando los ahorros de años de trabajo, son las que más beneficiadas se ven por el gran corazón del gobierno. Durante la época de vacas gordas, tenían unos beneficios de miles y miles de millones, ahora, en época de vacas flacas, continúan teniendo beneficios, solamente que de algunos menos miles. A este resultado ellos le llaman tener pérdidas y el gobierno sale en su auxilio.

Idéntico caso ocurre con las grandes empresas. El momento en el que se ha producido esta crisis les ha llegado de manera idónea. Mientras han tenido grandes beneficios, solamente mostraban su malestar en las subidas salariales, ahora que han bajado éstos, redimen su situación despidiendo a miles de trabajadores y piden al gobierno que acuda en su ayuda.

Mientras todo esto ocurre a nuestro alrededor, las pequeñas empresas, el comercio de calle y el consumidor, tienen que navegar en la incertidumbre de buscar alternativas para poder llegar al día de mañana sin tener que cerrar su negocio o esperar que el banco les quite su piso por no poder pagar la hipoteca. Hacia estos casos, los más graves y los que pagan esta crisis, los diferentes gobiernos se muestran indiferentes, exprimiendo de vez en cuando palabras de aliento, pero solo palabras, rogando a los paganinis que consuman, porque si no la crisis podría llegar a ser impredecible.

La situación, cuando menos, es para echarse a llorar. Mientras aparecen grandes constructoras que quiebran, dejando en la calle y con una letra a cientos de ciudadanos, sin que nadie les asegure que van a conseguir el inmueble por el que están pagando, otros, los bancos, se hacen mil lamentos por haber invertido indebidamente y en empresas que han resultado ser un claro fraude, un dinero que no era de ellos y que ahora quieren hacer pagar a aquellos que un día depositaron su confianza en ello, pero que jamás les pidieron que los invirtieran. De repente, aparecen nuevos “Forum”, donde siempre sale perdiendo el mismo. Todo ello, ante la pasividad de nuestros responsables políticos.

Con toda esta carga de despropósito, al ciudadano no le queda otro remedio que agudizar su ingenio de cara al nuevo año. El 2009 se perfila como un año lleno de penurias y catástrofes económicas (repito, siempre para los mismos), lo que hará que españolito de a pie tenga hacer malabares para pasarlo a duras penas y atravesar un duro calvario, cortando de aquí y frenando del otro lado, siempre tratando de llegar al final de un ciclo que, posiblemente haga abrir los ojos a más de uno, pero que indudablemente, ha hecho cerrar los suyos a quienes llevan las riendas de esta sociedad dominada por el dinero.

Con todas estas premisas, habrá que brindar para que nuevo año sea mejor que en que vamos a despedir y que todas aquellas personas que han basado su transcurrir en el odio hacia otras personas, cambien de parecer y disfruten más de su propia vida que del hecho de hacer daño a los demás. Quizá la felicidad se encuentre en como actuemos y sepamos comportarnos y no en acumular exclusivamente riqueza y dinero de los demás. Así, que de parte de todos aquellos que hacemos LA NUEVA GUIA INFORMATIVA, pese a quien pese, FELIZ 2009.

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