Estas inspecciones se produjeron en la noche del 7 de noviembre, en tres lugares elegidos por la Guardia Civil, según ha podido saber este periódico, todos ellos utilizados por la población inmigrante proveniente de Marruecos. Ya dentro de los locales se procedió a registrar a los clientes y a comprobar si los locales tenían los papeles en regla, así como si existían inmigrantes que no contaran con la documentación pertinente. Durante las horas que duraron las inspecciones, se detuvieron a siete personas que carecían de papeles y a otra que se encontraba en busca y captura, quienes fueron trasladados a las dependencias de la Guardia Civil y posteriormente puestos en libertad, ya que los centros de acogida de inmigrantes se encuentran saturados. En el aspecto de estupefacientes, la Guardia Civil, apoyada por dos perros antidroga, solamente pudieron detectar pequeñas papelinas que podía ser cocaína, para el consumo particular, así como restos de consumo, por lo que no se procedió a ninguna detención por este hecho. Lo que sí se pudo comprobar fue la existencia de varias irregularidades en los locales inspeccionados, respecto a licencias y seguros. Indignación Aunque esta es la primera ocasión que se realiza una inspección de este calibre, la Jefatura de la Policía Local no descarta que se puedan producir otras sin previo aviso, en locales que entienden que pueden existir tráfico de drogas u otros delitos. |
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