Las obras del Julio Pinto ponen en serio riesgo la integridad física de los alumnos y acompañantes
La caída de un tablón del andamio a punto de caer sobre algunas personas
La concejala de Educación acusa a los padres de los posibles accidentes, por levantar la vallas y pasar por las obras
* L.C.
Se podría decir que el gobierno municipal no aprende de sus propios errores. Ya ocurrió en el curso anterior e hicieron lo mismo sus compañeros del anterior mandato. La mala planificación de las obras en los centros escolares ha generado y sigue generando graves problemas a los alumnos que acuden a estos centros, poniendo en serio riesgo su integridad física y la propia vida, no solo de los alumnos, también de los acompañantes que les llevan todas las mañanas al colegio.
Todo parece indicar que hasta que no ocurra una desgracia, los políticos locales no aprenderán. El equipo de gobierno ha tenido tiempo durante todo el verano para realizar las obras en los centros escolares, época en la que los alumnos están de vacaciones y no corren riesgo. Pero la desidia y la mala planificación parece ya formar parte de los responsables de Educación, que una vez más, han optado por planificar tarde y mal estas obras, para que coincidieran con el comienzo del curso escolar.
Caída de un tablón
Así ha ocurrido con las obras que se están realizando en el colegio Julio Pinto de la ciudad, donde hace escasos días se desprendió un tablón del andamio que a punto estuvo de caer sobre una familia que acudía al colegio. Esta situación fue denunciada por los socialistas, que acusaron al gobierno de adjudicar las obras el 26 de agosto y de empezar estas el 13 de septiembre. Además del tablón que pudo generar una situación muy grave, también se desprenden constantemente piedras y otros restos que pueden dar a cualquier persona.
Culpa de los padres
La nueva concejala de Educación, anteriormente asesora del área, no parece haber entrado con buen pie en su nueva andadura política, ni haber heredado un área, de su compañera Temprado, que se encuentre en una buena situación. Manuela Gómez se lució en su primera intervención en un pleno municipal para tratar de justificar estas obras. La responsable del área habló de la existencia de un plan de seguridad de los técnicos municipales que “se lleva a rajatabla” y de un proyecto de ejecución redactado por unos “técnicos competentes”. Sus palabras estaban dejando boquiabiertos a los presentes que se preguntaban que tendría esta explicación que ver con la mala planificación de las obras. Sin embargo, la punta la puso al final de su intervención, cuando insinuó que los padres eran los culpables de estos posibles accidentes, ya que “levantan las vallas y pasan por la obra”.
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