
* F. MORENA
La Asociación Cultural El Pico
San Pedro con su nueva
Directiva, que preside
Remedios Romera, y el
Ayuntamiento de Colmenar Viejo
anunciaron un concierto con el título “Más se perdió en Cuba”, para
conmemorar el quinientos cinco
aniversario de la concesión de la
condición de Villa a Colmenar
Viejo por el Rey Fernando El
Católico, con la actuación, en colaboración,
de la Banda Sinfónica de
Música y la Coral, ambas de
Colmenar Viejo, a celebrar el día 20
de noviembre de este corriente año
2009, en la basílica de la Asunción
de Nuestra Señora.
Circunstancias anómalas, ajenasa El Pico y al Ayuntamiento, que se presentaron, han motivado problemas de lugar de celebración y horario, que se han solventado gracias al buen hacer y efectividad de la Presidenta Remedios Romera y de Mariano de Andrés Santos, a quienes hay que agradecer su efectividad y diligencia. Y expuestas estas circunstancias, vayamos a la brillantez de la actuación de los cantantes y músicos colmenareños.
En principio, digamos que el amplio auditorio Villa de Colmenar Viejo, donde al final se ha celebrado el concierto el día 20 anunciado, ha presentado un lleno de fiesta grande, de un público que ha tenido la ocasión de aplaudir con gran entusiasmo a las intervenciones de los participantes que forman la Banda de Música y la Coral, que, por cierto, dentro de unos días celebrará el cincuentenario de su creación con un concierto, exposiciones y conferencias, actividades que se anunciarán en breve.
El concierto que reseñamos se ha compuesto de música popular, de coros y canciones de zarzuelas y habaneras, entro los que se ha colado, no sé por qué, la Marcha Eslava de Tchaikowsky, que, al final de su interpretación por la Banda de Música en solitario, fue fuertemente aplaudida por el público.
Comenzó el concierto con la participación de la Coral, que, en solitario, interpretó varias piezas, dirigida por su titular, María Paz Alonso- Vega Fernández, que lo ha hecho con sus habituales sobrias y magistrales maneras. Seguidamente ha actuado, también en solitario, la Banda, bajo la batuta de su titular, Miguel Ángel Grau Sapiña, que ha dirigido a sus músicos con la seguridad y donosura a las que ya nos tiene acostumbrados, como luego lo ha hecho con el conjunto de la Coral y de la Banda en las varias piezas interpretadas en la segunda parte.
En esta ocasión se ha contado, no sé si decirlo así, con siete tesoros escondidos en la propia Coral, que han intervenido como solistas: la voz de Román Bartolomé, voz de bajo, la de José Luis Díaz, de tenor, de Gonzalo Casado, también tenor, de Ana Casals, soprano, de María Jesús Criado, de la misma voz, de María Paz Alonso-Vega, la propia directora, de contralto, y la de José Luis Vera, de barítono, que, en colaboración con la Banda y la Coral, han dado un espectáculo singular en el Auditorio, ante el entusiasmo del público asistente. Colaboración entre ambos conjuntos que es obligado cuidar y darles facilidades, y animar a los jóvenes, ellas y ellos, a que se unan a estas agrupaciones, pues parece que sus miembros lo pasan bien.
Nuevas actividades en las bibliotecas municipales
* C. Aibar
Un mes más, las bibliotecas
municipales vuelven a ofrecer a
los colmenareños nuevas actividades
en las que participar. El
Club de Lectura propuso el 15
de diciembre la Primavera con
esquina rota de Mario Benedetti
y La joven de la costa, de
Pramoedya Ananta Toer, en la
Biblioteca Miguel de Cervantes,
mientras que el día 16 fue El
africano, de Jean M. Le Clezio,
el 17 Brooklyn Follies, de Paul
Auster, y el 22 de nuevo con la
obra de Benedetti y la de
Pramoedya. El Taller Literario
Infantil tuvo lugar el 15 y seguirá
el 22 en la biblioteca Pablo
Ruiz Picasso, y el 17 en la
Miguel de Cervantes. El cuentacuentos
Infantil tendrá lugar el
18 de diciembre en la biblioteca
Pablo Ruiz Picasso y el 19 en
Miguel de Cervantes. El Libro
Forum con La isla bajo el mar de
Isabel Allende se celebrará el
viernes 18 en la biblioteca
Miguel de Cervantes.
JÓVENES DE IZQUIERDA UNIDA CRITICAN LA ESCASA OFERTA CULTURAL GRATUITA QUE EXISTE EN EL PANORAMA NACIONAL Y MUNICIPAL
El Certamen Literario Federico García Lorca
se consolida con gran esfuerzo
* C.A.
Por Tercer año consecutivo, El Certamen de Poesía y Relato Corto
Juvenil Federico García Lorca organizado por Jóvenes de
Izquierda Unida de Colmenar Viejo ha salido adelante. Y todo ello
gracias al esfuerzo realizado durante los dos últimos meses, en los
que por momentos se veía peligrar el resultado final. El pasado 20
de noviembre se dio carpetazo al asunto al celebrar en el Centro
Cultural Pablo Neruda la entrega de premios, en la que fueron
doce los nombres más importantes de la noche.
En la categoría Poesía Alumnos
de Instituto Delia Díaz, Alba
Pla e Izar Al-Wasif; en la categoría
Relato Corto Alumnos de
Instituto Alba Pla, Ana Fernández y
Delia Díaz; en Poesía hasta 35 años
Abigail Martínez, Fernando
Antequera y María Hernando; y por último, en Relato Corto hasta 35
años Alberto de Frutos, Aurora del
Vigo y Fernando Antequera. Los primeros,
segundos y terceros premios
se llevaron respectivamente cheque
de 60 euros para compra de libros y
obsequio, cheque de 40 euros para
compra de libros, y un libro para las
terceras posiciones. El objetivo de
estos regalos simbólicos era premiar
el esfuerzo y la calidad de las obras
de los autores que quisieron demostrar
su pasión por la literatura más
allá de conocimientos económicos.
Además, se homenajeó a Diego
Jesús Jiménez, poeta recientemente
fallecido y dos veces Premio
Nacional de Poesía. En su nombre
acudió su hija Társila, que entregó
premios y leyó dos de sus poemas,
haciendo del acto un emotivo
encuentro.
Carlos Gómez Colmenarejo, uno de
los organizadores del acto, recalcó en
la presentación la falta de oferta cultural
tanto a nivel municipal, como a
nivel autonómico y estatal:
“apenas se hacen actos culturales, o por lo menos actos culturales gratuitos como este”, comparando las iniciativas de Jóvenes de Izquierda Unida con las del Ayuntamiento.“Mientras nosotros hacemos el Certamen de Literatura, la Muestra de Cine Social y Solidario o Cultura en la Calle, ellos hacen Las Jornadas de la Fiesta Nacional, la Feria del Marisco… todo muy cultural vamos”, puntualizó. También quiso hacer especial hincapié en las dificultades a las que tuvieron que enfrentarse para sacar adelante el certamen: “el servicio de autobuses en el municipio no mejora, pero se gastan el dinero en limpiar las marquesinas, porque este año cada vez que poníamos los carteles al día siguiente nos los quitaban”.
El acto culminó con un sorteo de pen drives entre todos los asistentes, y un aperitivo. Ahora es tiempo de pensar en cómo hacer que el próximo evento tenga tanto éxito como la entrega de premios del ya casi veterano Certamen Federico García Lorca.

La Banda de Música de Colmenar
ofreció el Concierto de la Constitución
* F.M..
CNo sé por qué quien hace el
programa de mano no pone
el ordinal de la celebración
del concierto a lo largo de los años.
Y, ya que estamos con este tema, el
programa, vamos a meternos con él, pues es un elemento esencial en
la presentación de un espectáculo,
al que dignifica muchas veces, todo
lo contrario que cuando se presenta
una pobre cuartilla, con letra mínima
e ilegible, como en la presente
ocasión. Penoso y vergonzoso ha
sido este folio, doblado por el centro,
encabezado por este título:
Concierto de la Constitución. Este
hecho ha borrado la buena idea de
exponer notas históricas de cada
obra que aparece en la pobre cuartilla.
Este negativo exordio no anula lo
positivo que ha tenido este
Concierto de la Constitución, celebrado
en el Auditorio Villa de
Colmenar Viejo el día 5 de diciembre,
a cargo de la Banda Sinfónica
de Colmenar Viejo, que ha estado
dirigida por su titular, Miguel Ángel Grau Sapiña, que lo ha
hecho con excelente técnica y seguridad
y gracia en sus movimientos.
Los títulos apuntados en una simple
cuartilla, con una nota explicativa a
su pie, han sido muy variados: El
Motete, pasodoble, de José
Serrano; Preludio Sinfónico de La
Torre del Oro, de Gerónimo
Giménez, con G, como quería el
autor; Obertura de Caballería
Ligera, de Franz Von Suppe;
Rhapsody para Euphnum y Banda,
de James Cumow, en la que intervino
como solista de bombardino
Rubén Rodríguez Broncazo, cuya
excelente ejecución arrancó fortísimos
aplausos del público. ¿Para
cuándo llenarlo? Varios antiguos
escépticos me dijeron: “¡Extraordinario, cómo toca la
Banda!...
En la segunda parte se escucharon Camp Aéria, marcha pasodoble, del propio director Miguel Ángel Grau; Marcha Eslava OP 31, de Tchaikowsky; Os passaros do Brasil, de Kess Viak; y 5ª Sinfonía (IV tiempo), de Dimitri Shostakovich. Un miembro de la propia Banda dijo unas palabras en homenaje a la Constitución y de felicitación al Director Miguel Ángel Grau, por sus casi diez años dirigiendo a estos músicos colmenareños, y por su reciente ascenso al cargo de Subdirector de la Banda de la Guardia Real, felicitación que hago propia.
Se finalizó con la interpretación, debida a las próximas fechas, de un villancico comercial que por ahí anda, palmoteado y cantado por el público.
La tradición taurina reflejada
en cuatrocientas fotografías
* C. Aibar.
El Concurso de Fotografía
Taurina ‘Villa de Colmenar
Viejo’ cumplió este año su quinta
edición, a la que se han presentado
400 fotografías de 73 fotógrafos.
El jurado, entre los que destacan
Manuel Durán, fotógrafo
documentalista de Espasa, y
Máximo Pérez González,
Presidente de la Peña Taurina ‘El
Rescoldo’ y corresponsal taurino
de LA NUEVA GUIA, decidió
que los premiados fuesen: en
Modalidad de foto única David
Moreno y Francisco Cano‘Canito’ (en reconocimiento a
toda una carrera profesional,
pues es el decano de los fotoperiodistas
taurinos de España)
con 1.000 euros cada uno; y en
modalidad de reportaje, con
1.500 euros, Raúl Zurdo, por un
reportaje que gira en torno al
acoso y derribo que se hace en
el campo con las reses. El
Centro Cultural Pablo Ruiz
Picasso ha prestado sus instalaciones
a la exposición montada
con motivo de este concurso,
recogiendo una muestra de las
cien mejores fotografías presentadas.
Velada flamenca
en la cátedra colmenareña
* F.M.
Hace un tiempo, en el restaurante El
Aljarafe, un grupo de amigos le preguntaron
al dueño, Manolo Jaén,
cuándo organizaba una velada o
sesión de cante flamenco allí, en su
local, tan adecuado y preparado para
ello: la cátedra del cante. Pasó un
tiempo y llegó el día 5 de noviembre,
y, en esa sala, no grande, pero
muy apropiada para este tipo de
espectáculos, se reunieron un
amplio grupo de amigos y conocidos,
locales y foráneos.
Buena cena previa en ambiente de
amistad preparó la escena artística:
dos sillas, una para el guitarrista,
Pepe Núñez, a su vera, otra para el
artista cantaor, Marcelo Sousa, simpático,
dicharachero, largo, hondo y
variado en su interpretación, y gracioso
en los cantes ligeros. Adjetivos
del arte torero.
Toques preparatorios a la guitarra;
Marcelo se sienta en la silla, sonríe,
leve carraspeo, observa a los presentes
que llenan el ambientado local.
No hizo como aquel cantaor, que en
la misma situación preguntó al auditorio
presente: “¿Sabéis ustedes
escuchar?” Hubiera obtenido respuestas
variadas, pues entre ellos
había buenos aficionados, conocedores
de este singular arte, locales y
foráneos, y curiosos que lo escuchaban
por primera vez.
Pero era de ver la atención y el silencio, cuando Marcelo se arrancó por bulerías, previas unas explicaciones sobre ese cante ligero, y la seriedad del público ante la soleá, con la hondura con que la interpreta este cantaor. Luego siguieron guajiras, de más leve enjundia, cante de ida y vuelta, que, en sus explicaciones, dijo Sousa que ni habían ido ni habían vuelto. Siguió con una gama variada de cantes, con sus aclaraciones previas, interpretadas con una personalidad muy definida. Pero era curioso contemplar a este dispar oyente, con qué atención escuchaba y llevaba el ritmo de las notas de la guitarra levemente con la mano.
Ambos artistas fueron cordialmente muy aplaudidos. En esta velada flamenca hubo seriedad, nada de palmoteos fiesteros.
Fue el cante andaluz, traído por aquél que fue un niño sevillano a estas tierras sobrias de Colmenar Viejo.
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