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Paro, recesión y espías SSi observamos a nuestro alrededor y comprobamos
como caminan sobre las aguas
turbulentas los mayores poderes de esta
sociedad, puede que a más de uno se le venga a
la mente el interrogante sobre ¿hay crisis? Y no
es para menos, ya que resulta que analizando
todo lo que está ocurriendo, la incertidumbre
deambula por doquier en las cabezas pensantes
de los ciudadanos de “a pie”, que con asombro
comprueban como las economías de los más
poderosos crecen, mientras que la de los trabajadores
descienden rápidamente, hasta dar con los
huesos de más de tres millones en la cola del
INEM, cuando no buscando desesperadamente
un precario trabajo que les pueda permitir aguantar
un mes más. ¿Qué decir del paro a nivel local? Que el 2008 disparó todas las previsiones y aunque no es muy elevado, ya que se encuentra muy por debajo de la media nacional, cuando menos, este ascenso debería preocupar a los gobiernos municipales y animarles a adoptar medidas, con propuestas que sirvan para paliar esta situación vengan de donde vengan, dejando a un lado los protagonismos de las mayorías absolutas. Hablando
de estas mayorías absolutas, la del PP de Tres
Cantos ha sufrido un duro revés con su “proyecto
estrella” que le gestiona FCC. Y es que la sentencia
del Contencioso Administrativo ha tenido
que hacer temblar a Folgado y sus muchachos de
lo que se les puede venir encima. Porque tarde o
temprano (puede que más temprano) comenzarán
a salir los trapos sucios del anterior gobierno
de TCU y PP (de cuya gestora Folgado era presidente)
y posiblemente no tardaremos en ver
sentencias contra María de la Poza y otros políticos locales. Y es que al urbanismo de Tres
Cantos, con FCC a la cabeza, parece no afectarle
la crisis y si en algún momento sucediera esto,
hay esta la mayoría absoluta del PP para aprobar
cualquier medida que permita a esta constructora
seguir gobernando el urbanismo local. Lo malo es cuando te exigen entrar en la red de los que gobiernan para que no se te discrimine como medio. Y esto es lo que le está ocurriendo a LA NUEVA GUIA, donde algún Ayuntamiento ha decidido castigarla sin publicidad municipal solo por informar, lo que otros se callan o no conocen o por no censurar artículos de opinión. Y es que la vida de periodista local se está poniendo cada vez más dura y el poder político te exige cada día más. Pero este periódico aguantará estos malos momentos, o eso esperamos. Al fin y al cabo lo hacemos por defender la libertad de expresión que otros pretenden estrangular. |
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