EL RINCÓN DEL INVERSOR
Participaciones Preferentes
* Luis del Abra-Analista Financiero
Como todos sabemos bien, los tipos de interés se han reducido en nuestro entorno hasta extremos casi despreciables. El precio oficial del dinero se encuentra en el 1% y el Euribor al plazo se ha ido estabilizando en el entorno del 1,60%. Con estas cifras nadie puede extrañarse que los ahorradores que prestan su dinero a las entidades bancarias obtengan beneficios casi ridículos. Bueno, para compensar parece que la subida de los precios se encuentra muy moderada. De hecho, el incremento del I.P.C. no es tal, ya que al encontrase en cifra negativa, deberíamos referirnos a decremento. Nos hallamos en - 0,8% interanual.
Todo esto viene a cuento de que las Cajas de Ahorros (no todas, pero sí las principales) se han lanzado a captar la inversión de sus clientes mediante un novedoso producto financiero: “participaciones preferentes”. Alguna de las principales entidades se encuentra en estos momentos en fase de colocación de este tipo de emisiones. Dos de las principales cajas se encuentran en pleno lanzamiento de 1.500 y 2.000 millones de euros en este tipo de títulos. Ya los bancos habían realizado emisiones similares, pero voy a referirme ahora a las que las Cajas de Ahorros están situando en mercado.
Como quiera que se trata de un producto financiero novedoso, me parece oportuno comentar en breve de qué se trata. Como estas entidades (Cajas de Ahorros) no tienen accionistas y su capital no se representa en acciones, la incorporación del dinero de los clientes a los fondos propios puede hacerse mediante esta fórmula. Es decir, títulos por los que el cliente aporta una cantidad al “capital” de la Caja y recibe una retribución pactada por parte de ésta. Es bien cierto que los rendimientos que se ofrecen son atractivos: del 6 al 7% para un período inicial y luego un tipo de interés equivalente al Euribor a tres meses más un diferencial atractivo. ¿Hay algo más que explicar? Claro que sí. En principio estos títulos carecen de fecha de vencimiento, es decir el inversor no sabe cuando puede recuperar el dinero aportado. De hecho, las entidades emisoras plantean una opción de recompra al quinto año. Fíjense que digo “opción”. En breve, las Cajas no están obligadas a devolver el dinero pasados 5 años, simplemente pueden hacerlo si lo desean. Por otra parte, nadie asegura las rentabilidades ofrecidas. Para que los clientes cobren el interés ofrecido debe cumplirse forzosamente que la entidad haya tenido beneficios en el ejercicio contable. Así pues, en los tiempos que vivimos hay que tenerlo en cuenta: emisión a perpetuidad y con la garantía exclusiva de la cuenta de resultados positiva.
Digamos algo acerca de la liquidez. Es posible proceder a la venta de estas participaciones, pero contando que el mercado suele ser poco líquido. Y la oferta de las propias entidades -que siempre suele haberla- dependerá de muchos factores, pero se formulará casi siempre a la baja, al menos eso dice la experiencia en activos similares. La última ha sido bastante sonada, ya que una caja ha recomprado a sus inversores al 50% del precio de emisión.
Esta síntesis -forzosamente breve- pretende exponer al ahorrador las características principales de las participaciones preferentes de las Cajas de Ahorro, de forma que puedan ser tenidas en cuenta antes de formalizar una inversión de este tipo. Como de costumbre, vuelvo a recomendar la consulta a profesionales de confianza y no olvidad la lectura de las condiciones, letra pequeña incluida en su caso. No será un best seller, pero nunca le pesará el esfuerzo realizado.
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