
* Verónica Arroyo Olalla
No hay manera tan deliciosa de empezar el año con este concierto
que nos anima el alma y nos hace soñar. ¡Fuera resacas y mal cuerpo!,
la cadencia de los valses nos hace olvidar todas estas cosas
mundanas y adentrarnos en un mundo reservado solo a los dioses.
Este año, como el antipasado, ha estado dirigido por el octogenario
Georges Pretre dándole un barniz un poco tedioso al mismo, un concierto
de una perfección de ejecución insuperable pero a la vez un
poco rígido, no solo por muchos de los temas elegidos de gran exigencia
técnica, sino también por el encorsetamiento que somete a la
orquesta. Para mi gusto yo hubiera optado por otro director joven el
cual hubiera dado más brío a todos los compases. Se aprecia de
todas las maneras el trabajo previo al concierto cuando el director de
la misma solo actúa para los millones de personas que le están viendo
dando pocas ordenes a los profesores y olvidándose prácticamente
de ellos (solo con su mirada es capaz de dirigir el entramado
tan complicado que son este tipo de orquestas). A pesar de todo no
quiere decir que no me emocionara, en una de las piezas que se me
puso la carne de gallina es la que interpretó de su paisano francés
Offenbach de su famosa ópera “Los Cuentos De Hoffmann” y cuando,
como es tradición, se interpretó “El Lago De Los Cisnes” creando
un momento orgiástico entre el público y las notas que salen de
las manos y los instrumentos de los profesores. Si tengo que poner
un pero a esta formación es la falta de mujeres en la misma y un avance
supondría que algún año la dirigiera alguna mujer quitándose el
sambenito de orquesta machista.
Televisión Española carece de publicidad desde este uno de Enero,
a lo que el mismo locutor comentó que es la primera vez que este
tipo de documental lo vemos entero debido a la falta de anuncios. A
mí me gustó mucho el mismo ya que demuestra el gran esfuerzo que
hay que hacer para poner algo tan impresionante en funcionamiento
para que todos lo podamos disfrutar
PUBLICIDAD

PUBLICIDAD
