

ACTUALIDAD TAURINA
M. Pérez Estévez

Un reto que en cierto modo podía asustar: Miguel de Pablo, novillero de Colmenar a punto de cumplir los 17 años y sin ni siquiera uno completo toreando con caballos, ante una semana en la que debía afrontar tres compromisos en otras tantas plazas de primera categoría: 9 de mayo Zaragoza, 10 Madrid por San Isidro y 16 Sevilla dentro de las novilladas del abono.
Para Miguelín detrás quedaba un invierno de intensa y exigente preparación. En las semanas más próximas a la ilusionante apuesta, se intensifican los entrenamientos siempre bajo la guía y el consejo de quien más cerca de él está: Kaíto, en este caso alguien más que su hombre de plata y confianza.
Pisa tierras de Andalucía y “hace campo” en las fincas ganaderas de Javier Molina (a este hierro va a pertenecer el encierro de su debut en La Maestranza), Partido de Resina (los legendarios pablorromeros) y Sancho Dávila.
Y casi sin que se dé cuenta, nos plantamos en el viernes 30 de abril y ese día una novillada abre en Las Ventas la feria de la Comunidad. Un encierro bastante aprovechable el traído del campo charro, de Pedraza de Yeltes, y curiosidad en Miguel por ir a ver qué Juan del Álamo se va a encontrar Madrid y tener así una referencia ante la terna que van a compartir en la primera de las tres novilladas de San Isidro.
Y Madrid se encuentra a un novillero salmantino con el oficio bien aprendido, muy seguro y capaz y que se queda sin tocar pelo sólo porque con el descabello se atasca. Magnífica impresión.
A la mañana siguiente, sábado 1 de mayo, Miguel vuelve a ver a Del Álamo pero esta vez alejado del asfalto y de la capital. El diario EL MUNDO, este año más que nunca volcado con La Fiesta, cita “a los tres novilleros de mayor proyección de San Isidro”, Cristian Escribano, Juan del Álamo y Miguel de Pablo. Y lo hace en “Las Laderas”, en Navalagamella, y en torno al maestro Chenel, para “la evangelización de las promesas”, como titula Zabala de la Serna dentro del suplemento especial dedicado a la feria próxima a comenzar.
De domingo a miércoles no se paran los entrenamientos, con toros a puerta cerrada y vacas en las ganaderías de Juan Luis Fraile, Julián Revelles, Rufino Calero, Jesús González y Carmen Segovia, ésta la anunciada para debutar en San Isidro.
Pero es que justo un día antes de Madrid, domingo 9 de mayo, toca Zaragoza, plaza que ya tuvo ocasión de pisar en octubre del año pasado quedando totalmente inédito al resultar cogido en un quite al primer novillo de aquella tarde de final de temporada.
Esta vez Miguel trenza su segundo paseíllo en La Misericordia enfundado en un celeste y oro que previamente perteneció a un novillero colmenareño que pronto colgó los trastos. En su lote entra un primer novillo negro de El Cahoso, hierro propiedad de Rufino Calero -procedencia Domecq vía Algarra-, al que cuaja bien a la verónica en los lances de recibo. Tras la primera vara el animal canta lo que luego va a ocurrir en la muleta. Con buen aire pero totalmente “agarrado al piso”, no hay posibilidad de poderle ligar dos muletazos seguidos. Lo intenta por uno y otro lado pero enseguida desiste y se va a por la espada.
El sexto, el de la jota, es un novillo de pelo melocotón, de gran alzada y al que no se le ve que vaya a descolgar durante su lidia. En banderilleras coge de muy fea manera a Félix Jesús Rodríguez, que sale del tremendo palizón con una cornada que le atraviesa el muslo y una fractura de clavícula. Miguel planta cara al burel gallardamente en la faena basada en la mano derecha. Su entrega y arrojo calan en los tendidos, que viven con tensa emoción esos diez minutos del David tratando de vencer al Goliat. No era fácil pero mete la espada y por no acertar con el descabello a la primera se esfuma la oreja que se le hubiera pedido unánimemente. En la vuelta al ruedo el público lo aplaude a rabiar y en la vuelta camino de Colmenar, los ánimos están al alza pues el examen no ha sido fácil y ha sido resuelto con buena nota.
Amanece el lunes 10 de mayo de 2010 y entonces ya quedan “cero días para Madrid”. La novillada de Carmen Segovia, con problemas en los reconocimientos, finalmente se completa con dos ejemplares de Torres Gallego.
Cuando a las siete y dos minutos Miguel va cruzando por vez primera el ruedo venteño, de rosa y oro y montera en mano, la esclavina del capote de paseo choca sobre su cara, síntoma de que la tarde, soleada pero fresca, es de las de viento en Las Ventas.
El novillo del debut se llama “Nervioso” y así es como se puso en su atasco con los aceros y después de haber intentado el acople en medio del vendaval y de la mansurrona condición del burel, por cierto con una apariencia bastante liviana.
El sexto es uno de los remiendos de Torres Gallego y también de los que mejor estilo demuestran desde salida. El debutante colmenareño vuelve a brindar al público y vuelve a intentarlo con más calma que antes pero también con menos clarividencia de la que él suele lucir. La cátedra lo respeta porque ante todo entiende que su bisoñez y el peso de debutar en Madrid y en San Isidro han condicionado negativamente su manera de resolver el compromiso.
Sensación de que no han rodado las cosas. Pero el toreo es un largo camino por andar y de momento hay seis días por delante para pensar en positivo en el próximo día, con otra tarde, otra plaza, otras circunstancias. Domingo 16 de mayo. Ese sueño de La Maestranza. Esa gloria de poder sentirse en Sevilla… ¡Suerte!

En la plaza madrileña de Talamanca del Jarama lidiaron sendas novilladas los ganaderos Manuel Hurtado y Ángel Luis Peña y lo hicieron con éxito en ambos casos.
El 24 de abril los utreros de El Retamar fueron lidiados por El Califa de Aragua (silencio y dos orejas) y Pedro Marín (oreja y oreja).
Al día siguiente, el encierro de Ángel Luis Peña correspondió a Luis Miguel Amado (silencio y oreja) y Cayetano Ortiz (ovación en su lote).
El novillero colmenareño Daniel Torres “Cotola” es uno de los seis semifinalistas del I Master Internacional de Escuelas, certamen en el que colabora en su organización la Fundación El Juli.
Los carteles de las dos semifinales quedan así: El viernes 21 mayo, becerros de Gallon para Jesús Chover, Daniel Torres y Luis Alberto Gerpe. Y el sábado 22, ante becerros de Roland Durand, actuarán Rafael Cerro, Fabio Castañeda y Roberto Blanco.
La gran final tendrá lugar el domingo 23, también en horario nocturno, y ante seis novillos de El Freixo, la ganadería del maestro Julián López “El Juli”.
En días pasados del mes de abril murió en Murcia el decano de los actuales matadores de toros, Jaime Marco “El Choni”, a cuya memoria, con esta nota, quiero dedicar este modesto homenaje, pues fue uno de los primeros toreros que vi siendo chico, en la plaza de Madrid, acompañando a mi padre, y, además, también fue uno de los matadores de toros que participaron en la primera Feria de San Isidro, en el año 1947, en la que fueron heridos él y Antonio Bienvenida. Era la Feria, cuando esta serie de festejos tenían una composición lógica.
Este matador de toros valenciano no toreó nunca en nuestra plaza de La Corredera, aunque sí lo hizo otro diestro del mismo apodo el año 1916 en una novillada, pues El Choni valenciano ahora fallecido, nació en 1920 y tomó la alternativa en su ciudad natal el 15 de octubre de 1944, de manos de Manuel Rodríguez “Manolete”, acompañados de Manuel Álvarez “Andaluz”, con un toro de Escudero Calvo.
Los festejos de la primera Feria de San Isidro fueron cuatro corridas de toros y una novillada, celebradas los días 15, 16, 17, 18 y 22 de mayo, con toros de Rogelio Miguel del Corral, Alipio Pérez-Tabernero Sanchón, Alfonso Sánchez Fabrés, Miura (a los toreros actuales: ¿os suena este nombre, Miura?) y Pablo Romero, R.I.P. El Choni intervino en dos corridas, y mataron la “terrorífica” los toreros artistas y de los “del miedo”: Pepe Luis Vázquez y Pepín Martín Vázquez, a quienes acompañó Pepe Bienvenida; a Rafael Ortega “Gallito” le echaron un toro al corral y en otro le avisaron una vez. En la última de feria, El Estudiante sustituyó a Antonio Bienvenida por estar herido.
Vayan estos recuerdos como homenaje a El Choni de aquel chico, yo, que, como tal, le vio en la plaza de Las Ventas del Espíritu Santo de Madrid.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD
