Dos entradas antiguas de la plaza
de toros de Colmenar Viejo
* Fernando de la Morena
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Intereses
a la baja
Luis del Abra-Analista Financiero
Muchos le conocían por su controvertida obra, “La Ninfa de las
Flores”, que durante tanto
tiempo se pudo observar en la rotonda
próxima a la Plaza del Maestro Almeida,
antes de su restauración y ubicación definitiva
en el parque “Cosme Jerez”.
Pero sin duda para los aficionados a la
fiesta de los toros, el artista Antonio Ballester,
fallecido el pasado 25 de septiembre,
era un referente de la escultura taurina pues su nombre había quedado ligado
para siempre al de José Cubero “Yiyo”.
Porque de sus geniales manos surgió la figura
del joven torero ofreciendo su último
brindis a la afición de Colmenar y
que desde 1986 otorga todos los años la
Peña Taurina “El Rescoldo” al triunfador
de la feria de los Remedios.
De ahí pasó en 1991 a elevar en bronce y
a tamaño natural, el monumento con el
que el pueblo de Colmenar rinde homenaje
indeleble a quien dejó su vida en la
plaza de toros próxima a la glorieta que
hoy lleva su nombre.
Después otras dos peñas taurinas, de Coslada
y Canillejas, y ambas llamadas José Cubero “Yiyo”, eligieron también al artista
para que esculpiera sus respectivos
trofeos con los que premiar a los triunfadores
de la feria de San Isidro.
Tres Cantos

Los sectores más representativos de los vecinos de Tres Cantos mantienen su preocupación por el expolio del patrimonio de todos los tricantinos que va a significar la cesión de la finca de Valdeloshielos para construir campos de golf de carácter privado. Así lo volvieron a manifestar en la mesa de debate sobre la finca de Valdeloshielos, que de manera monográfica se organizó en el local de la Asociación de Vecinos y la Asamblea Popular de Tres Cantos y en la que intervinieron como ponentes el presidente de la A.VV. y una representante de Ecologistas en Acción.
La no concesión a Tres Cantos como sede para albergar la Ryder Cup de 2018, principal excusa del equipo de gobierno para construir este complejo privado, no ha servido para quitar la idea al PP de ceder esta finca pública y mantener el proyecto, que como se manifestó en la mesa celebrada, llevaría a aniquilar en la zona toda la riqueza medio ambiental, tanto de flora como de la fauna, ya que la construcción conllevaría el mismo movimiento de tierra como si se tratara de una urbanización.
El fin especulativo de esta finca fue uno de los aspectos más resaltados, ya que se quitaría un importante patrimonio público, propiedad de los vecinos, y se le entregaría a empresas privadas para que construyeran, no sólo campos de golf, sino grandes y exclusivos hoteles, alegando el PP que se trata de un interés general.El agua sería otro de los inconvenientes, ya que incluso con la ampliación de la depuradora, el caudal de agua sería insuficiente para abastecer este centro de ocio privado. Finalmente, desde la Asamblea Popular se expuso la necesidad de dar a conocer la finca a todos los tricantinos para que conozcan la zona y su riqueza medioambiental.
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